10 formas en que el azúcar afecta tu organismo
Todos sabemos que comer azúcar no es bueno. Sin embargo, la seguimos consumiendo, muchas veces sin siquiera saberlo.
No sólo consumimos azúcar cuando comemos algo dulce. Muchísimos productos que comemos en nuestro día a día tienen azúcar agregada. Por ejemplo: productos lácteos endulzados, bebidas azucaradas y algunos cereales. Incluso alimentos salados como el pan, la salsa de tomate y una gran cantidad de barras de proteínas tienen azúcar.
En Estados Unidos por ejemplo, se estima que las personas comen un promedio de 20 cucharadas de té de azúcar por día cuando el promedio recomendado es 6 para las mujeres y 9 para los hombres.
Hay otro factor que dificulta nuestro consumo de azúcar. Generalmente, se usan otros nombres para nombrarla como jarabe de maíz, azúcar de palma, jugo de caña evaporado o sacarosa, entre otros..
Independientemente del nombre que reciba, el azúcar es azúcar y puede afectar a nuestro cuerpo de muchas maneras.
Acá te explico qué 10 partes de tu organismo que se pueden ver afectadas por tu consumo de azúcar.
Peso corporal
Esto probablemente no sea una novedad, pero cuanto más azúcar comés, más vas a pesar.
La investigación muestra que las personas que beben bebidas azucaradas tienden a pesar más, y tienen un mayor riesgo de diabetes tipo 2, que las que no lo hacen.
El cerebro
Comer azúcar le da a tu cerebro una cantidad muy elevada de dopamina (sustancia química que genera una sensación de bienestar). Otros alimentos como las frutas o las verduras no generan tantas cantidades de ésta sustancia, entonces se crea un círculo vicios en el que nuestro cerebro empieza a necesitar más y más azúcar para tener ésta sensación de placer.
Tu estado de ánimo
Los dulces o galletas ocasionales te dan una explosión rápida de energía (o "azúcar alta") al elevar los niveles de azúcar en la sangre rápidamente. Cuando tus niveles bajan a medida que sus células absorben el azúcar, te empezás a sentir nerviosa y ansiosa y necesitás azúcar para calmarte. Tanto es así que incluso estudios relacionaron un alto consumo de azúcar con un mayor riesgo de depresión en adultos.
Tu cuerpo aprende a estar lleno
El azúcar suprime nuestra hormona leptina que hace que nos sintamos llenos y cuando se corta el azúcar, el cuerpo vuelve a su modo de mantenimiento natural del apetito. Tener al azúcar en tu dieta, te hace comer más, no controlar porciones, estar con hambre permanentemente y terminar la comida con algo dulce.
El corazón
La insulina adicional del azúcar en el torrente sanguíneo puede afectar las arterias, que forman parte del sistema circulatorio de tu cuerpo. ¿Cómo? Hace que sus paredes crezcan más rápido de lo normal y se tensen, lo que agrega estrés a tu corazón y lo daña con el tiempo. Esto puede provocar enfermedades cardíacas, ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.
La investigación también sugiere que comer menos azúcar puede ayudar a reducir la presión arterial, un factor de riesgo importante para la enfermedad cardíaca. Además, las personas que comen una gran cantidad de azúcar agregada (donde al menos el 25% de sus calorías provienen del azúcar agregada) tienen el doble de probabilidades de morir de enfermedades cardíacas que aquellas cuyas dietas incluyen menos del 10% de las calorías totales del azúcar agregada.
Las articulaciones
Está demostrado que comer muchos dulces empeora el dolor en las articulaciones debido a la inflamación que causan en el cuerpo. Además, los estudios muestran que el consumo de azúcar puede aumentar el riesgo de desarrollar artritis reumatoide.
La piel
Otro efecto secundario de la inflamación: el azúcar puede hacer que tu piel envejezca más rápido. ¿Por qué?El azúcar se adhiere a las proteínas en el torrente sanguíneo y crea moléculas dañinas llamadas "AGEs" o productos finales de glicosilación avanzada. Estas moléculas envejecen tu piel. Se ha demostrado que dañan el colágeno y la elastina en tu piel (fibras de proteínas que mantienen su piel firme y juvenil.) ¿El resultado? Arrugas y piel flácida.
El hígado
Una gran cantidad de azúcar agregada puede hacer que tu hígado se vuelva resistente a la insulina, una hormona importante que ayuda a convertir el azúcar en el torrente sanguíneo en energía. Esto significa que tu cuerpo tampoco puede controlar sus niveles de azúcar en la sangre, lo que puede provocar diabetes tipo 2.
Los dientes
El azúcar puede pudrir tus dientes. A las bacterias que causan caries les encanta comer azúcar persistente en la boca después de comer algo dulce.
El páncreas
Cuando comés, tu páncreas bombea insulina. Pero si está comiendo demasiada azúcar y tu cuerpo deja de responder adecuadamente a la insulina, tu páncreas comienza a bombear aún más insulina. Finalmente, un páncreas con exceso de trabajo se descompondrá y los niveles de azúcar en la sangre aumentarán, lo que lo preparará para la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardíacas.
Dentro de lo posible, evitá consumir productos con azúcar agregada o azúcar refinada para asegurarte que todos los procesos de tu cuerpo están en balance. Tené presente siempre que somos lo que comemos.
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