5 Formas de mantener la calma durante las fiestas
A medida que se acercan las vacaciones y se viene fin de año, muchos de nosotros esperamos celebrar con nuestras familias y seres queridos. Termina pasando que Diciembre se transforma en un mes lleno de compromisos, comidas, encuentros y reuniones que son (espero) muy lindas pero al mismo tiempo, pueden generar estrés y ansiedad asociados con las festividades.
Por ejemplo, a menudo visitamos a familiares o amigos a quienes de otra manera no veríamos regularmente, y las viejas tensiones o conflictos no resueltos pueden salir a la superficie. También puede pasar que tengamos días muy largos y nos terminamos acostando tarde y levantando temprano todos los días. Esto sumado también a las expectativas a menudo elevadas de perfección durante esta época del año, pueden generar un mes de mucha presión y cansancio.
Para aquellos de nosotros que hemos sufrido pérdidas, la temporada de vacaciones también puede plantear desafíos específicos a medida que lidiamos con cómo avanzar a raíz de tales ausencias.
Por eso, quiero compartirte algunas técnicas para que pienses cómo podés minimizar tu ansiedad o la presión asociada a este momento del año. Así podés aprovechar al máximo este momento del año y disfrutar de compartir tu tiempo con gente que querés.
Acá te dejo 5 maneras que podés usar para mantener la calma en las vacaciones y disfrutar de cada momento.
1) Tomate tiempo para vos misma.
Es lo primero que sacrificamos cuando tenemos la agenda ocupada pero es lo que menos deberíamos acortar. Para que te des una idea, hasta la Asociación Estadounidense de Psicología reconoce el potencial de estrés adicional durante las vacaciones y aconseja específicamente que las personas se tomen un tiempo para sí mismas durante esta época del año. Pasa en todos lados!
Este punto es clave. Tomarte tiempo para vos significa cuidarte, incluso si estás en la posición de visitar a otros o viajar durante las vacaciones. Ya sea salir a caminar, meditar, hacer yoga, escribir en un diario o lo que sea, encontrá un tiempo y espacio para mantener tus hábitos y reconectar con vos.
Las vacaciones aumentan las expectativas de pasar nuestro tiempo con los demás, lo cual, por supuesto, es importante, pero para poder estar mejor allí para nuestros seres queridos, debemos recordar cuidarnos a nosotros mismos.
2) Agradecé tu realidad
Gran parte de la presión que podemos sentir durante las vacaciones está asociada con el deseo de controlar lo que sucede o cómo se desarrollan las cosas. Pensando en nuestra Navidad ideal o en los planes de Año Nuevo, etc. empezamos a pensar que todo debería ser de una manera y después, es muy fácil terminar frustrándonos cuando no resulta ser así. En lugar de imaginar cómo podrían mejorar las cosas, trata de aceptar las cosas como están.
Pero vayamos un paso más, qué tal si podés identificar cosas específicas en tu vida en este momento por las que estés agradecida. En lugar de detenerte en lo que no funciona, tratá de concentrarte en lo que sí funciona. Quizás muchas cosas no son como querías. Pero muchas otras sí. Enfocate en las cosas como son y valoralas desde ahí.
Un lindo ejercicio es tomarte 5 minutos antes de ir a dormir para pensar 3 cosas por las que estás agradecida . Probalo y me contás!
3) Aceptá que la perfección no existe
Como una extensión de gratitud, soltá la idea de perfección. Tu cuerpo no tiene que ser perfecto ya, ni los regalos que hagas los mejores del mundo, ni cada encuentro tiene que ser el más divertido de tu vida. Abrazá el caos, entregá esa voz en tu cabeza que insiste en que hagas más o seas mejor en lo que hagas. Los errores son parte del día a día y son formas de aprender. No te dejes atrapar por esta trampa de la perfección.
Sí es importante que hagas todo con entrega y amor. Pero una vez hecho eso, simplemente soltá el resultado y entregate a lo que es. Aceptar y agradecer pueden cambiarte la vida.
4) Enfocate en dar amor
Esa compañera del trabajo con la que discutiste, tu suegro que piensa diferente o el ruido de los chicos que no termina jamás. Practicá la paciencia en lugar de la frustración, el amor incondicional. De eso se trata todo al final. Del amor incondicional. De estar ahí para los demás como sea que ellos sean. De querer a los demás como son y no como nosotras queremos que sean.
Es probable que los demás estén también con sus ansiedades, desafíos y nervios en este momento. Lo mejor que podés hacer es dar todo tu amor y ser amable con los demás. Teniendo en cuenta que cada persona está en su proceso y con sus desafíos. La amabilidad al principio requiere un poco de esfuerzo pero después puede ser directamente un hábito que te puede ayudar primero a sentirte bien vos, y segundo, a apoyar a los demás en su camino.
5) No sientas vergüenza en decir NO
A todos nos encantaría a veces dividirnos en 5 partes y poder ir a todos los eventos. Pero a veces o no tenemos tiempo, o hacerlo implica una cantidad desproporcionada de estrés. Si asistir a algún lugar va a desembocar en un día de puro estrés y cansancio quizás valga la pensa considerar no ir.
En éstas situaciones el punto 1) resulta muy importante. Tener tiempo para vos te va a ayudar a reconocer a tiempo si cada evento o fiesta es algo que te interesa o no. Fijate si estás yendo por obligación o porque realmente querés estar ahí. No dejes que las expectativas de los demás teminen organizando tu vida.
Si ésta navidad no podés comprar tantos regalos, tampoco tengas vergüenza en mostrar tu afecto de otra manera. Si estás a dieta y no podés comer algunas cosas, no sientas vergüenza en decirlo. Expresá tus necesidades sabiendo que aquellas personas que te quieren como sos, siempre van a estar para acompañarte y entenderte.
El punto importante es que no hay una única manera de pasar las fiestas o las vacaciones que es la correcta. Cada persona tiene el derecho de crear este momento a su manera. Hacé lo que se siente bien. Encontrá en este momento del año una gran forma de practicar tu balance para empezar el 2020 llena de energía y paz.
Tomate tiempo para vos y descubrí lo mucho que podés disfrutar este mes!